¿Estás viendo ahora el cielo verdad, mi pequeño? pregunta el Ama, y el sumiso contesta sí, Señora mientras se tensa, se estira, se apoya sólo sobre la punta de sus pies. En su semblante se observa un gesto de dolor. Si conoces a alguien por Internet, seguramente se va a abrir más. Auténtico. Acostumbramos a soltar más cosas personales con la pantalla de por medio. Mientras que en la típica primera cita real comenzamos con los juegos tontos de y si le digo esto, pensará que me refería a aquello, y me responderá que… zzzzzzz. Y es que proseguimos cargados de prejuicios y nos comportamos de una forma natural, aunque falsa: procurando caer en gracia y enseñar nuestra mejor . Tanto en un caso como en otro, las ropas a emplear serán muy importantes para escenificar la escena. Primeramente deben existir pañales. No hay bebé que no los lleve. Quien desee participar en esta fantasía deberá, también, llevar un pañal. Los pañales de importante tamaño para incontinencia de adultos están libres en cualquier farmacia. Baberos, gorritas y botines pueden ser, también, de gran utilidad a la hora de escenificar la fantasía de la niñera. Hay páginas en las que, además de esto, pueden lograrse ropas de bebé en talla adulta.
Mis orígenes son traumáticos, son la breve filmografía de una pareja consumida poco a poco por la mala suerte y por una falta de aciertos en el diagnóstico de su propia realidad. Mis orígenes están disueltos en esas atontadas conductas de actores y actrices que apenas sabían interpretar, ni siquiera improvisar una conversación entre 2 extraños, ya antes de acabar follando en una habitación de hotel o sobre una camilla, o bien sobre el altar de una iglesia, o en la mesa de un despacho donde Peter Smith, con su doble próstata, barnizaba a la lumi y el mobiliario desmontable.
Una vez se hayan pasado por ahí, se dejarán caer los dos cabos de la cuerda
Mas la comunicación durante la escena no debe limitarse de ninguna forma al empleo que pueda hacerse de los safewords. La comunicación con la pareja a lo largo del juego debe valer para conocerse mejor, para saber de qué manera se está procesando la estimulación que se recibe. Preguntas cortas y breves que permitan contestaciones cortas y breves y que no den sitio a dudas. En esas preguntas sinceras y en sus contestaciones honestas se oculta la posibilidad de probar algo de entrada no pactado. Sí, esto no lo habíamos hablado, mas, llegados aquí, ¿qué te parecería si…? Y a veces puede resultar que al respuesta sea sí, vale, bueno, lo probamos. Y así se logra una nueva experiencia conjunta y una nueva sabiduría mutua.
Amalia era una joven de unos 33 años aproximadamente, acudió a verme un día para hacerme una consulta; ella se hallaba ansiosa por localizar una pareja, se sentía sola y tenía una necesidad enorme de compartir con alguien su vida. Era una ingeniero ejecutiva de una compañía muy prestante, tenía su vida económica estable, tenía una residencia propia, donde vivía sola. En su aspecto físico, tenía una faz contenida, demasiado seria, gran dificultad para sonreír y expresar sentimientos, su voz era grave y fuerte. Aunque era una mujer preciosa, a primera vista no se percibía. Conforme me contó, era una excelente profesional, inteligente, exitosa, una mujer comprometida con su trabajo y con todo cuanto emprendía, disciplinada y tenaz, hasta el punto de volverse recia, rigurosa y también inquebrantable, pero se sentía muy sola, con pocos amigos y poco amor de la familia. Su madre, que para el caso la llamaremos Carmen, vivía con 3 de sus hermanos, mas Amalia era incapaz de convivir con ellos, de ahí que vivía sola. No soportaba el modo perfecto en que su madre se relacionaba con sus hermanos, especialmente con el hermano varón y la hermana pequeña, Carmen tenía un interés desmedido por ellos. Cuando Amalia los visitaba, su madre la equiparaba continuamente con ellos; él hermano era un joven de 22 años, el que no tenia trabajo, no estudiaba, se desaparecía por temporadas y su madre vivía en función de saber dónde estaba y en qué momento regresaba, de tal forma que su vuelta a casa era para Carmen un evento, lo cuidaba y permitía como un pequeño pequeño. La hermana pequeña, estudiaba, mas era una joven, descuidada, más preocupada de sus amigos que de su familia, un poco errante. Por todo ello, Amalia no se explicaba como su madre la comparaba con ellos y sentía que eran mejores hijos que , si además de esto sus hermanos no le asistían económicamente, eran desentendidos, la hacían sufrir; en cambio ella estaba pendiente de todas y cada una de las necesidades de su madre, había sido una de las mejores estudiantes y una genial profesional, era la única profesional de la familia y económicamente solvente, saludable, sin vicios y responsable. No obstante, Carmen, en lugar de valorarla, la desdeñaba, hasta llegar al punto que cuando la visitaba, al cabo de poco tiempo de Amalia estar allí, le preguntaba: ¿a qué hora te piensas marchar? en tono de reproche, pese a que Amalia pagaba todas sus cuentas. Su madre no la soportaba del mismo modo que sus hermanos, mas Amalia vivía en función de su madre y de ellos, cada vez que los visitaba, quedaba muy golpeada emocionalmente, todo esto producía gran dolor y sufrimiento para ella. Sin embargo siempre y en todo momento estaba atenta y pendiente de su madre, aunque Carmen solo tenía ojos para sus hermanos.
Pensaba que sí, que maldito escrito que en vez de ayudarme me ha hecho retroceder… ¿que diablos voy a hacer ahora? Me sentía perdido y muy confuso… ¿a quien acudir? Contactar con Mario se había vuelto una tarea imposible, varias veces intente charlar con él mas siempre y en todo momento de manera ineficaz y lo comprendo, una persona que debe percibir miles y miles de correos electrónicos de sus lectores preguntándole sobre lo mismo tiene que ser un tanto agobiante. Decidí que estaba gafado, que lo de la seducción no era lo mío y que tenia que claudicar y reconocer que estamos a merced de las mujeres que no hay hombres capaces de ejercer su voluntad sobre ellas, que eso solo pasa en las películas de James Bond…pero ¿entonces por que Mario Luna si podía hacerlo si no era una película sino una persona real de carne y hueso?
Sírvete de hilos múltiples
Las justificaciones son tan dispares como personas e incluso variables y contradictorias en una misma persona. Vale le pena escucharlas, entonces ya se va a ver si se les hace caso o no: Mi pareja no me satisface, Es una forma de usar a los hombres y después humillarles, El sexo es libre y para disfrutar, en el fondo no veo que sea malo para mí, Si no lo hiciera me subiría por las paredes y otras tantas. De hecho, las fantasías de violación no son inusuales en las mujeres. Para algunas mujeres que se criaron en hogares donde la sexualidad era un tema tabú, ser el substituto de una fantasía de violación les da la libertad de ser violadas y corrompidas sin que sea su culpa. Si termina de abrir este escrito por vez primera y pasa a esta página, vuelva atrás, lea la sección La seguridad es lo primero y asegúrese, ya antes de participar en CAN, de que y su pareja entienden la consensual y que Usted ha negociado previamente y ha hecho arreglos con anticipación.
El marcandismo es algo muy nacional, muy autoctono, muy español. Sirve para decir, aquí esta mi coño, señores, como esos machos que dicen aquí están mis pelotas marcando bulto para testimoniar su hombria. Sade nació en una época completamente decadente de la Monarquía francesa y por tanto la crianza que recibían los aristócratas era de semejante naturaleza que todos ellos aguardaban localizar la satisfacción sexual en las relaciones extramaritales. Por ejemplo, a una joven se le enseñaba que no debe mirar frente a frente a un hombre, que nunca debe contestarle ni preguntar jamás de qué forma vino al mundo. En un instante dado le presentan 2 hombres vestidos de negro que acompañan a otro ataviado con ropas de satín recamado y le afirman a la chica de compañía: Ve y pasa la noche con este caballero. Dicho caballero, enfervorizado de deseo, ejercita brutalmente sus derechos sin preguntar nada pero demandando todo; se levanta del acto por lo menos bañada en lágrimas y él, cuando menos también, mojado. Si han dicho alguna palabra ha sido para reñir. Los dos semejan resentidos y tanto como están dispuestos a hallar satisfacción en otra … Ha desaparecido todo frágil recato.
Proseguid adelante, David y Rubén
Para poder querer a seres de carne y hueso, los idealizamos, los adornamos y aumentamos sus atributos; si bien inexorablemente, poco más tarde y a la luz del conocimiento, pierden su brillo y adquieren un realismo que hiere. No puedes llevar sobre tus hombros esa carga. Es el momento de que te liberes de ese peso muerto, innecesario e insensato. Tu único deber en esta vida es ser feliz, de esa forma todo cuanto amas, todo lo que quieres, va a llegar. Si te empeñas en hacer lo contrario, no esperes buenos resultados. En consecuencia, no eres el encargado de hacer feliz a nadie que no sea feliz por sí mismo. Las relaciones no dan felicidad compartida si tampoco existe de forma individual.
Mas antes que escribiera este interesante texto, ya existían otras obras bastante antiguas acerca de este tema, el que ha ido variando mediante los tiempos y de la historia junto con la evolución del ser humano. Los hechos. Los hechos. Los hechos. Ya hemos constatado que decir palabras de amor siempre y en toda circunstancia nos ayudará, pero lo que nunca debemos olvidar son los hechos. Debemos probar nuestro amor a diario. Diariamente. Sé que no va a pasar nada por no probar hoy a tu pareja que la quieres. Tampoco pasará nada si mañana tienes un día duro y la desatiendes. Pero ten cuidado, porque el amor es una cosa que se deteriora por instantes y lo que era todo fiesta, pasa a ser indiferencia en mucho menos tiempo del que te esperas. Por esa razón debes asombrar a quien tienes junto a ti todos los días, no esperes a que todo se diluya para lamentarte. ¡Actúa ya! ¡Lucha por tu amor ya, no cuando te dejen! ¡Demuestra que la quieres ya!
Fines de semana alternados: ventajas y desventajas
Si el lector ya está dentro del planeta del single, supongo que en cierta manera se sentirá identificado o bien, cuando menos, va a reconocer que, grosso modo, las cosas son de este modo. En el caso de los profanos, los que estén poniendo en duda si su matrimonio tiene que proseguir como está o bien si ha llegado la hora de ver lo que hay del otro lado, a lo mejor les hace recapacitar. Por otra , si en vuestra relación de convivencia os sentís tan atrapados, agobiados, aburridos, apartados o bien tan controlados que cada vez que salís o bien entráis tenéis que justificaros, pues… tal vez sí que sea mejor que os separéis. Convivir no significa tener. ¿Qué edad tiene su hijo? Si está en la escuela, en el programa de estudios tienen un área para la educación sexual, aunque optativa, pero siempre y en todo momento se da. Muchas veces se da énfasis en lo fisiológico dejando por fuera lo emocional y la de comunicación asociadofamiliar de la sexualidad.
Recordar que la vida es bien simple, recibimos lo que hemos dado
Esas curvaturas de ambos genitales, que permiten un mejor deslizamiento del tronco del pene, deben aprovecharse sin miedo. Si hay una buena lubricación en la vagina, ni el hombre ni la mujer deben temer un desgarramiento. Es el instante para embestirla como nunca él había imaginado que se podía penetrar a una mujer. Durante los próximos minutos, reunirá sus fuerzas para agotarse literalmente en la vagina, entrando y saliendo de ella como si se le fuera la vida en ello, forzando y embistiendo sin temor a quebrarla. no debe parar ni un segundo. Va a sudar hasta la extenuación, con el único propósito de lograr la total excitación y vaciar sus testículos, metiéndole en la vagina hasta la última gota de esperma, inundándola de leche blanca, saciando la sed de semen que tiene una vagina tan ardiente. Pues fuerza la vagina para abandonarse más allá… donde sus fantasías nunca habían llegado antes. le clava el pene poco a poco más fuerte… ¡Así lo cree! Si bien las embestidas, racionalizadas por su compromiso con el placer correspondido, se mantienen con un mismo nivel máximo de intensidad aceptable por los dos durante toda la penetración. Mas la mente de él, fantaseando, la está forzando como nunca ya antes lo había hecho. La penetra con todas sus ansias más animales o bien primitivas, con sus deseos más salvajes, a lo bestia… siente cómo revienta los muros que ya antes impedían asaltar la vagina. Ahora se siente tan dentro de ella que toda la cavidad vaginal lo envuelve como un sitio propio y por fin conquistado por puro placer…
Transfórmese. Si cambie, halle nuevas formas de cuidarse a misma, nuevas formas de sentirse bien acerca de misma y nueva formas de relacionarse con los demás. Su cambio incluye: autoestima, confianza en si misma, relaciones positivas, pasión , diversión y amor. ¿Por qué razón los hombres hacen esto? Es pues los hombres desean y precisan estar sometidos a las mujeres. No importa lo difícil que la sociedad o bien la religión trate de decirle a los hombres de manera diferente, algo en lo profundo de ellos anhela rendirse ante una mujer poderosa. Estos deseos se hacen más fuertes con la edad y los hombres van a pasar incontables horas soñando y fantaseando con la Dominación Femenina. Los hombres perseguirán estos deseos y lucharán con estos deseos tratando de llegar a un pacto con ellos, pero desgraciadamente un hombre no admitirá estos deseos hasta que realmente tenga una relación con una mujer que pueda explorar estos deseos con él de una manera amorosa.
He empleado en muchas ocasiones en mi vida, el siguiente ejemplo: estás en pleno vuelo, te aproximas a la cabina y le afirmas al piloto: ¿cómo nos puedes asegurar de qué vamos a llegar a nuestro destino? te mira y dice: vamos a ver si tenemos suerte y llegamos, sonriendo. O bien todo serio, te puede comentar: estamos a mitad de camino, sé lo que me hago Llegas al destino y te bajas del avión. Coloque una pequeña cantidad de aceite en el eje del pene de su compañero y en sus testículos. Masajear muy suavemente los testículos. Asegúrate de ser gentil; Esta es un área altamente sensible. Masaje alrededor y sobre el lingam, hasta el hueso púbico. Ahora muévete al perineo, que se encuentra entre los testículos y el ano. Luego comienza a masajear el eje. Tómese su tiempo aquí, experimentando con velocidades y presiones variables. Tome suavemente el eje con la mano derecha. Apretando tenuemente, mueva su mano cara arriba del eje y deslice cara afuera. Ahora repite con tu mano izquierda. Continuar: derecha, izquierda, derecha, izquierda. Ahora haga lo mismo, solo comience con la cabeza y baje por el eje.
